La nota publicada por el diario Perfil indica que el comisario
Roberto Fernando Mora, quien estuvo hace un par de años atrás a cargo de
la Subdelegación Venado Tuerto de la Policía Federal, sería el líder de
la “célula policial” de una presunta organización narcocriminal que
prestó colaboración con el cartel de Sinaloa.
Lo cierto es que la investigación judicial contra tres miembros de la
Policía Federal, entre ellos el segundo jefe de la División Almacenes
del Departamento de Ingeniería, destapó una olla que provocó un
escándalo en la fuerza y que, a su vez, podría arrastrar a otros
efectivos de alto rango. La causa indaga el accionar de una organización
narcocriminal que presuntamente tendría entre sus filas a un comisario,
una mujer policía y un cabo primero.
La acusación contra ellos abarca toda clase de delitos: confabulación
para comercializar drogas, robo agravado, acopio de arma y munición de
fuego, asociación ilícita y enriquecimiento ilícito, entre otros cargos.
Según el procesamiento dictado por el juez federal subrogante Daniel
Omar Gutiérrez, el comisario Roberto Fernando Mora (48), el cabo primero
Andrés Martínez (36) y la cabo primera Natalia Cainzos (38) tendrían
relación con el envío de dos mil kilos de cocaína líquida a México, por
un valor cercano a los 40 millones de dólares. También se sospecha de
que se habrían quedado con droga que estaba bajo custodia policial.
En su dictamen, Gutiérrez pone el foco en “la ostentosa capacidad
económica demostrada por los investigados”, según se desprende de la
resolución, a la que tuvo acceso PERFIL. El juez sostiene que el “pasar
económico” de los policías “no guarda lógico correlato con sus ingresos
monetarios legales”. Gutiérrez destaca que “los únicos ingresos
legítimos declarados provenían de los haberes y compensaciones por
recargo de servicios abonados por la institución policial” y entiende
que tales “emolumentos no justifican la adquisición de los vehículos de
alta gama en que se desplazaban, las inversiones inmobiliarias que
poseían, la adquisición de bienes inmuebles realizadas, la construcción
de importantes fincas donde residían o se recreaban, ni la adquisición
de los equipos de audio y video de última generación que poseían”.
Para la Justicia, el comisario Mora sería el líder de la “célula
policial” de una presunta organización narcocriminal que prestó
colaboración con el cartel de Sinaloa. El jefe policial fue definido por
sus pares como un hombre de perfil bajo que, antes de prestar servicio
en la División Almacenes, estuvo a cargo de la Subdelegación Venado
Tuerto de la Policía Federal.
En su patrimonio figuran dos camionetas 4×4: una Chrysler modelo Jeep
por la que pagó 401.070 pesos en efectivo y una Hyundai Tucson, por un
valor estimado en 300 mil pesos. También se le atribuye un Audi Q5,
aunque su abogado, Martín Bagalá, aclaró a PERFIL que “se trata de un
coche oficial”.
Otro dato que destaca el magistrado es la adquisición de distintos
inmuebles, algunos de ellos a nombre de su esposa, Ana Cristina Palazzo.
“Las propiedades que tiene son anteriores al inicio de esta causa”,
refiere Bagalá, también defensor de la mujer policía.
En cuanto a Martínez, a quien el juez Gutiérrez le trabó un embargo
de 20 millones de pesos, surge que compró un terreno en el partido
bonaerense de Chascomús, donde “en poco tiempo y con costos elevados”
levantó “una importante construcción con comodidades y
acondicionamientos absolutamente alejada de su sueldo como empleado
policial de baja jerarquía”. También sobresale el secuestro de 100 mil
dólares que guardaba en su domicilio, y que no pudo justificar.
Respecto de Cainzos, detenida en la cárcel de Ezeiza, el magistrado
refiere que adquirió un terreno en La Reja, partido de Moreno, y
enseguida inició la obra, y el hallazgo de 80 mil dólares y la compra de
una camioneta Renault Stepway.
Según el juez, “el crecimiento patrimonial desmedido exhibido por los
imputados y la falta de correspondencia del mismo con sus ingresos
monetarios legales resultan suficientes a esta altura del proceso como
para disponer su procesamiento en orden al delito de enriquecimiento
ilícito”.
Otro elemento de prueba que destaca el magistrado es una serie de
fotos en las que el comisario Mora y la cabo primera Cainzos posan
abrazados bajo las pirámides de Egipto, en una supuesta escapada de
placer tan prohibida como exótica.
Analizan declarar
Los tres presuntos “narcopolicías” serán indagados en los próximos
días, según adelantó el abogado defensor del comisario Fernando Mora y
la cabo primera Natalia Cainzos.
Martín Bagalá indicó que el procesamiento con prisión preventiva
dictado por el juez Domínguez fue “apelado” para que resuelva la Cámara
de San Martín.
“A mi juicio el juez no tiene elementos para probar ningún delito”, dijo el letrado a PERFIL.
Bagalá indicó que Cainzos podría declarar la próxima semana porque
procesalmente “no aparece en las escuchas”. “Sólo responde al comisario
Mora por una relación afectiva”, precisó.
PERFIL recorrió los distintos domicilios que figuran a nombre de los
policías investigados. La madre de Mora aseguró que “hace mucho” que no
ve a su hijo y evitó opinar sobre su situación procesal.
En tanto, su esposa, que vive en Ramos Mejía y tiene un consultorio odontológico, dijo: “No voy a hablar del tema”.
Fuente: nota de Leonardo Nieva en Perfil
http://www.venado24.com.ar/venadotuerto/c89-ciudad/policia-que-fue-jefe-de-la-subdelegacion-de-la-federal-en-venado-involucrado-en-el-caso-de-la-cocaina-liquida/

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